ARTE DE LA LONGEVIDAD Y MEDITACIÓN EN MOVIMIENTO
Dibujos de Rosa Ferreres
El Tai-Chi y nuestra salud
El Tai-Chi se compone, básicamente, de una cadena lenta y uniforme de movimientos circulares realizados suave y naturalmente, que actúan sobre nuestro cuerpo a modo de masaje de los órganos y vísceras, gracias a las torsiones, expansiones y retracciones del abdomen, pecho y espalda.
Así mismo, estimula los meridianos de acupuntura y es una ayuda de gran valor en la estabilización del funcionamiento del sistema endocrino.
Nacido del arte marcial del Tai-Chi Chuan, se suele practicar, en nuestro entorno, como una coreografía de ataque y defensa, como una gimnasia suave pero, a la vez, muy energética.
El Tai-Chi, con sus movimientos armónicos y naturales, se configura como un vehículo perfecto que unifica la relación entre el fortalecimiento del cuerpo y la necesaria práctica de la quietud mental.

Con esta unión eliminamos tensiones físicas, manteniendo y aumentando la flexibilidad de los tejidos; fortalecemos los tendones, activamos el sistema circulatorio y al mismo tiempo disipamos las inquietudes, las preocupaciones, ansiedades y excesos de deseo.
Al inducir una gran relajación del cuerpo, el Tai-Chi se convierte en una práctica esencial para reducir el estrés y la tensión, eliminando la fatiga mental y consiguiendo la armonización y el equilibrio entre el cuerpo y la mente, base fundamental de la Salud.
El TAI-CHI y la Tercera Edat
El Tai-Chi se practica a cualquier edat y es especialmente beneficioso en edades avanzadas ya que como dice su máxima: "añade años a la vida y más vida a los años"
Enseña la respiración abdominal mejorando la circulación y las funciones digestivas, a la vez que aporta estabilidad y equilibrio. Mejora las movilidad de las articulaciones y entrena la memoria.